Arranque con el dato
El Banco Central compró u$s167 millones el viernes y acumula u$s2.412 millones desde comienzos de 2026, en el marco de 33 ruedas consecutivas de compras; así las reservas subieron a u$s46.261 millones, el máximo desde agosto de 2021 (según iProfesional).
Contexto inmediato
Las compras forman parte de la llamada “fase 4” del programa económico y representan algo más del 24% de la meta anual de acumulación de reservas (según iProfesional). Parte del aumento diario de u$s1.348 millones responde no solo a compras netas, sino también a la revaluación de activos y al ingreso de divisas privadas, incluyendo liquidación agroindustrial y emisión de deuda corporativa (según iProfesional y PwC).
Detrás de escena: cómo se hace
Según la cobertura, el BCRA adquirió dólares mediante emisión de pesos sin esterilización inmediata, y luego el Tesoro absorbe parte de esos pesos con colocaciones de deuda en pesos en el mercado interno (según iProfesional). Eco Go estima que el ritmo de compras fue de alrededor de USD 143 millones diarios en este arranque de año (según Eco Go). Esa coordinación reduce la presión sobre tasas y sobre el tipo de cambio en el corto plazo, porque la absorción del Tesoro contrarresta el efecto expansivo de la emisión.
Qué significa para el tipo de cambio y los ahorristas
Con oferta de divisas relativamente sostenida y una demanda menor —por menores compras minoristas y pagos de importadores— el dólar oficial retrocedió 3% desde las elecciones y se ubicó en $1.390, quedando 12% por debajo de la banda superior (según iProfesional). El CCL se mantuvo cerca de $1.495, aportando una referencia estable (según GMA Capital). Para el ahorrista en pesos, el “carry” lució atractivo: medido en dólares, el retorno de las estrategias en pesos subió 16% desde las elecciones (según GMA Capital).
Riesgos fiscales y monetarios: la pregunta clave
Respaldamos la acumulación de reservas siempre que no se transforme en financiamiento encubierto del Tesoro. El problema práctico aparece cuando la coordinación se parece más a una puerta giratoria: el BCRA compra con emisión y el Tesoro absorbe con deuda que termina siendo comprada por el sistema financiero o, en el extremo, por el propio BCRA. Eso puede trasladar la carga a la base monetaria y alimentar inflación si la absorción no es genuina.
Tres cifras ilustran el trade-off: u$s2.412 millones comprados en lo que va del año (según iProfesional), u$s46.261 millones de reservas totales (según iProfesional) y emisiones corporativas por más de u$s20.000 millones en 2025 que aportaron divisas (según PwC).
Mirada de mercados y sustentabilidad
Los inversores miran dos anclas: reservas y tasas reales. Si las reservas siguen subiendo y las tasas en términos reales se mantienen positivas, el carry puede sostenerse. Si una de las dos se afloja —por ejemplo, si la absorción de pesos se vuelve insuficiente y la inflación acelera—, el carry pierde su blindaje y el tipo de cambio puede volver al primer plano.
Además, la composición de las reservas importa: aumentos por revalorización de activos o por entradas financieras temporarias (obligaciones negociables, préstamos) son útiles hoy pero menos sólidos que ingresos por exportaciones sostenidas.
Qué hay que exigir ahora
Para que la acumulación sea genuina y no maquillaje fiscal, pedimos tres medidas concretas:
- Transparencia diaria sobre compras, fuente de divisas y la operatoria de absorción del Tesoro (quién compra las colocaciones y a qué tasas).
- Límites y reglas claras: fijar un tope temporal para que el BCRA no monetice deuda del Tesoro ni compre deuda emitida para absorber su propia emisión.
- Seguimiento de indicadores técnicos: crecimiento de la base monetaria, variación de los pasivos remunerados del BCRA y composición de reservas.
Perspectiva final
La acumulación de reservas es una buena noticia macro si permite reducir la volatilidad cambiaria y reconstruir colchón externo. Sin embargo, la diferencia entre política prudente y parches es la forma de financiamiento. Vemos con buenos ojos la acumulación, pero insistimos: que no sirva para camuflar financiamiento del Tesoro. La semana próxima el mercado seguirá las compras y, sobre todo, si la absorción de pesos es permanente y creíble o sólo un atajo táctico.