El dato

El dólar oficial se ofrece entre $1.415 y $1.420 en bancos, el MEP ronda $1.420 y el dólar informal cotiza cerca de $1.440, el nivel nominal más bajo desde mediados de noviembre (iProfesional, 17/2/2026). Al mismo tiempo, el Banco Central acumula compras por más de u$s2.000 millones desde inicios del movimiento a la baja, según la misma crónica (iProfesional, 17/2/2026).

Por qué importa

Vemos el tipo de cambio como termómetro: una cotización tan contenida reduce de inmediato la urgencia de dolarizar carteras, pero abre la puerta al carry trade. Si los precios en pesos rinden más que la posible depreciación mensual del peso, colocar en instrumentos locales genera ganancia en dólares para el inversor. Esa ecuación es la que hoy empuja a muchos a preferir Lecap y Boncap sobre la compra inmediata de billetes.

Qué eligen los inversores hoy

Según operadores consultados, las alternativas en pesos cobran protagonismo. El tramo medio de la curva ofrece Lecap con tasas nominales anuales (TNA) cercanas a 33,8%, 33,9% y 34,8% dependiendo del vencimiento, y el Boncap largo muestra alrededor de 37% TNA (iProfesional, 17/2/2026). Otra opción mencionada es la Lecap S31L6 con 35,6% TNA y el Boncap T15E7 con 37,2% TNA; los Boncer que ajustan por inflación ofrecen inflación más 7,8% (iProfesional, 17/2/2026).

Para los más conservadores la recomendación es equilibrada: comprar dólares para proteger capitales no resulta descartable, pero muchas fuentes advierten que dolarizar al precio actual probablemente no sea la mejor rentabilidad absoluta. En dólares, algunas obligaciones negociables de empresas sólidas cotizan con rendimientos nominales alrededor de 7%–7,5% anual en moneda dura, una alternativa para quien busca yield en dólares (iProfesional, 17/2/2026).

En renta variable, el ajuste local y externo despierta apetito por acciones y Cedear. Analistas señalan nombres como Microsoft o Berkshire para inversores moderados, y proponen YPF como apuesta local con proyecciones de recuperación en dólares hacia fin de año, siempre que la calma cambiaria se sostenga (iProfesional, 17/2/2026).

Riesgos y limitaciones de la estrategia

Desde la perspectiva macro, apoyamos que el BCRA acumule reservas, pero condicionamos ese respaldo: la acumulación no puede transformarse en financiamiento encubierto del Tesoro. Si las compras del Banco Central terminan por monetizar déficit o por sostener una tasa real negativa para facilitar la deuda pública, la ganancia aparente del carry se disuelve ante un repunte inflacionario y una eventual corrección cambiaria.

Además, la configuración actual tiene un horizonte temporal conocido: la cosecha gruesa que empieza a liquidar divisas a partir de abril puede aportar más tranquilidad al mercado de cambios, pero también crea dependencia de ingresos estacionales. La caída del dólar hasta niveles de noviembre es, en buena parte, fruto de las intervenciones del BCRA y de un contexto externo benigno; esa realidad puede revertirse si cambian las condiciones internacionales o si la política fiscal se desborda (iProfesional, 17/2/2026).

Qué mirar en las próximas semanas

Observaremos tres variables: 1) la evolución de las reservas netas y el ritmo de compras del BCRA (referencia: u$s2.000 millones acumulados, iProfesional, 17/2/2026), 2) el comportamiento de las tasas en pesos (TNA reportadas entre 33,8% y 37,2% en distintos títulos, iProfesional, 17/2/2026) y 3) el flujo de liquidaciones del agro desde abril. Si las reservas crecen sin señales de financiamiento del Tesoro, la estrategia de carry tiene fundamento; si no, la calma puede terminar en ajuste brusco.

Conclusión

El actual entorno de dólar contenido y altas tasas en pesos genera oportunidades legítimas para carry trade y para elegir bonos locales de mediano plazo. Vemos prudente aprovechar esos rendimientos, pero insistimos en la advertencia: respaldamos la acumulación de reservas por parte del BCRA siempre que no se convierta en financiamiento encubierto del Tesoro. La sostenibilidad de esta ventana dependerá tanto de la independencia del banco central como de la disciplina fiscal en los próximos meses.