Empezamos por lo práctico: si tenés dólares abajo del colchón, guardados en la caja o en la casa de un familiar, hay razones para considerar llevarlos al banco. Al mudarlos no buscás magia: buscás seguridad, trazabilidad y, si es posible, algún rendimiento extra. Aquí explicamos opciones, costos y una recomendación clara para distintos objetivos.
¿Por qué no dejar los dólares en la casa?
Guardar efectivo tiene dos riesgos claros: robo/perdida y la erosión por oportunidades perdidas. El primer riesgo es tangible; el segundo se mide en lo que podrías haber cobrado en el banco o en instrumentos dolarizados. Además, depósitos bancarios permiten hacer transferencias, comprar divisas oficiales vía homebanking cuando corresponda y facilitar trámites fiscales o legales si fuera necesario.
Datos relevantes (últimos reportes públicos disponibles)
- Depósitos en moneda extranjera del sector privado bancario: aproximadamente USD 31.000 millones (Fuente: BCRA, último informe público disponible).
- Inflación interanual (valor referencia reciente): ver series del INDEC para comparación de rendimientos en pesos vs. dólares (Fuente: INDEC, series mensuales).
- Encuestas y estudios muestran que una fracción significativa de hogares mantiene ahorro en dólares; consulte estudios de confianza o encuestas privadas para su segmento (Fuente: encuestas privadas publicadas y reportes de consultoras).
Nota: no todos los datos agregados del primer trimestre de 2026 estaban disponibles en la nota original; para decisiones concretas conviene chequear los últimos informes del BCRA y del INDEC.
Opciones al pasar los dólares al banco (2–4 alternativas realistas)
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Cuenta corriente o caja de ahorro en dólares (sin plazo).
- Pros: liquidez inmediata, seguridad física y operativa.
- Contras: generalmente remuneración nula o muy baja; puede haber comisiones por mantenimiento o por extracciones.
- Cuándo conviene: si necesitás el dinero disponible para gastos o para aprovechar ventanas de tipo de cambio.
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Plazo fijo en dólares (en banco).
- Pros: paga un interés en USD, mayor que la caja de ahorro.
- Contras: suele tener períodos de inmovilización; las tasas son bajas comparadas con activos riesgosos.
- Cuándo conviene: si podés dejar el dinero quieto del plazo elegido y preferís evitar la volatilidad del mercado.
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Letras o bonos en dólares (emitidos por el banco o mercado local).
- Pros: potencial de mejor rendimiento que un plazo fijo; algunas son cortas.
- Contras: riesgo de crédito según emisor; volatilidad de precio.
- Cuándo conviene: si buscás algo de rendimiento y podés asumir riesgo de mercado.
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Mantener parte en efectivo, parte en banco (combinación).
- Pros: cubrís emergencias con efectivo y ganas seguridad/rentabilidad con depósitos.
- Contras: costo de oportunidad del efectivo que sigue sin rendir.
Riesgos y costos que no conviene ignorar
- Comisiones bancarias y mantenimiento: verificá en qué banco te conviene abrir o mover pesos/dólares.
- Impuestos y declaraciones: operaciones importantes pueden requerir documentación y aparecer en declaraciones juradas; usá canales formales.
- Límites operativos y controles: algunos bancos y plataformas pueden pedir justificación de origen para grandes sumas.
Recomendaciones prácticas — qué podés hacer hoy
- No mover todo de una: separar fondos por objetivo. Reserva para gastos inmediatos (1–2 meses) en caja de ahorro en USD o efectivo, y el resto pasalo a instrumentos bancarios o de bajo riesgo.
- Preferir canales formales: depositá en bancos registrados y guardá comprobantes. Si necesitás justificar el origen, tener facturas, venta de bienes o documentación ayuda a evitar fricciones. (Véase nuestra posición previa sobre preferencia por canales formales y documentación).
- Comparar tasas en dólares entre bancos antes de fijar plazos. Si la alternativa es dejarlo en casa, incluso un plazo fijo en USD suele ser superior a cero.
- Para quienes buscan preservación a largo plazo, mantener una porción del ahorro en dólares y otra en activos que ajusten por inflación (cuando sean disponibles) es una combinación sensata.
Conclusión: qué hacemos nosotros
Preferimos mantener parte del ahorro en dólares como refugio histórico, pero no recomendamos tener todo en efectivo fuera del sistema. Pasar los dólares al banco reduce riesgos reales (robo, pérdida, falta de trazabilidad) y abre opciones de rendimiento. La elección concreta depende de tu liquidez necesaria, tolerancia al riesgo y necesidad de trazabilidad; si no estás seguro, empezar con un traspaso parcial y usar bancos formales es la vía práctica para testear.
Fuentes: BCRA (informes de depósitos y balances); INDEC (series de inflación y estadísticas monetarias); reportes de consultoras y encuestas públicas (últimos informes disponibles).