Según el mercado, el carry trade que hoy premia posicionarse en pesos reportó cerca de 5% en dólares en un mes para quien vendió dólares y luego recompró (iProfesional, 30/3/2026). Esta es la síntesis: instrumentos en pesos dan rendimientos nominales que hoy vencen contra la inflación, pero siguen siendo rentables en términos de dólares mientras el tipo de cambio oficial se mantenga estable.
¿Qué está pasando con las tasas y el dólar?
Vemos una combinación atípica: las letras y bonos del Tesoro rinden poco más de 2% mensual, las cauciones se estabilizan en torno a 1,7% mensual y la inflación avanza cerca del 3% mensual, lo que implica rendimientos negativos en términos reales (iProfesional, 30/3/2026). Al mismo tiempo, la tasa diaria nominal en pesos se ubica alrededor del 20% anual (≈1,7% mensual) según el mismo informe (iProfesional, 30/3/2026). El tipo de cambio oficial, por su parte, opera estable y con un leve sesgo a la baja en marzo, lo que permite que esos rendimientos en pesos se traduzcan en ganancias medibles en dólares. Estos datos explican por qué, aun con inflación alta, muchos actores siguen dispuestos a tomar riesgo cambiario corto para obtener retornos en moneda extranjera.
¿Hasta cuándo sirve el carry trade?
El mercado apunta a un horizonte corto: junio aparece como un punto de inflexión por la estacionalidad de las liquidaciones agroexportadoras y la menor demanda de pesos tras la cosecha gruesa (iProfesional, 30/3/2026). Si un inversor desarmara hoy posiciones en pesos luego de un mes en la estrategia, terminaría con aproximadamente 5% más en dólares, según cálculos que circulan en la City (iProfesional, 30/3/2026). Pero esa ganancia es frágil: una suba abrupta del tipo de cambio o un corrimiento de la banda de flotación —la distancia entre el mayorista y el techo ronda el 20% según el mismo reporte (iProfesional, 30/3/2026)— podría borrar rápidamente las utilidades. Por eso los operadores evalúan rotar hacia activos en dólares o bonos CER y recomiendan tomar ganancias en el corto plazo.
¿Qué implica para la política del BCRA y las reservas?
La maniobra de carry trade interactúa con la política monetaria y las compras de reservas del Banco Central. El artículo señala que el BCRA estaría absorbiendo menos pesos y que el Tesoro convalidó licitaciones menos contractivas, tras meses con rollovers por encima del 120% (iProfesional, 30/3/2026). Aquí aplicamos nuestra regla: apoyamos la acumulación de reservas del BCRA solo si es transparente y no constituye financiamiento encubierto del Tesoro. Si la calma cambiaria se sostiene gracias a compras de divisas, hay que exigir cuentas claras sobre operaciones y netos monetarios, porque relajar liquidez mientras se compran reservas puede significar traspasar riesgo al futuro si se recurre a financiamiento indirecto.
Qué hacer desde el punto de vista del inversor y el policy maker
Para inversores: la recomendación del mercado de empezar a tomar ganancias y rotar hacia activos en dólares es prudente cuando la relación riesgo-retorno se estrecha (iProfesional, 30/3/2026). Para policy makers: la prioridad debería ser combinar una comunicación creíble del BCRA, ajuste fiscal gradual y transparencia sobre las compras de reservas. Sin esas señales, la eventual reversión del carry trade puede amplificar la demanda de dólares y tensionar las reservas en momentos inoportunos.
En resumen, el carry trade sigue funcionando por ahora, pero su fecha de vencimiento aparente es cercana. Vigilar la relación entre tasas reales en pesos, el flujo de la cosecha gruesa y, sobre todo, la naturaleza de las intervenciones del BCRA será clave para evitar que una maniobra rentable para el corto plazo se transforme en un problema de estabilidad cambiaria.