Renovar una cocina estándar de 5,6 metros cuadrados cuesta $9.236.697, equivalentes a u$s6.220 según el relevamiento de Reporte Inmobiliario de febrero de 2026. Ese presupuesto cubre demolición, cañerías, mesada de granito, muebles, grifería, instalación eléctrica, revestimientos y pintura. En pesos el costo subió 15,83% en los últimos 12 meses y, medido en dólares, bajó 4,83% interanual, lo que muestra una desaceleración de los saltos en moneda dura (Reporte Inmobiliario). Este primer dato es el que define la decisión: ¿arrancamos ahora o esperamos mejor precio?
¿Cuánto se paga hoy y cómo cambia según la escala de la obra?
La refacción integral de 5,6 m²: $9.236.697 (u$s6.220) y si además se remodela el baño el total sube a $17.513.630, equivalentes a u$s11.793 (Reporte Inmobiliario, feb 2026). Cuando la obra implica sumar metros, el impacto crece rápidamente: reportes privados ubican el costo por metro cuadrado por encima de $2.000.000 (enero 2026). Además, el sector estima que ampliar puede encarecer el presupuesto entre 20% y 40% respecto de una refacción estándar, según complejidad y terminaciones. Esos porcentajes son la diferencia entre una intervención cosmética y una obra estructural: cuanto más metros y más intervención sobre la estructura, más se acerca a la banda alta del rango.
¿Por qué los precios están en esos niveles?
El Índice del Costo de la Construcción (ICC) del Gran Buenos Aires mostró un aumento mensual de 2,3% en enero de 2026; la suba respondió a materiales +1,4%, mano de obra +3,1% y gastos generales +2,2% (INDEC, ICC GBA, ene 2026). Medido en dólares, el costo de construcción subió 0,2% en enero y acumula un alza de 104% desde las elecciones de octubre de 2023, según análisis de Zonaprop. En perspectiva histórica, construir hoy cuesta tres veces más que en octubre de 2020 y se ubica 29% por encima del promedio 2012-2025 (Zonaprop). La combinación de salarios del sector, inflación de insumos y ajustes cambiarios explicó la mayor parte del incremento real en pesos y la volatilidad en dólares.
¿Cómo ahorrar sin sacrificar el resultado?
Planificar y cotizar son la base: pedir al menos tres presupuestos y desglosar materiales, mano de obra y plazos evita sorpresas. Elegir materiales nacionales de buena relación precio-calidad suele bajar costos; aprovechar combos (bacha + grifería) y promociones de fabricantes también ayuda. En terminaciones, optar por muebles modulares estándar o lacados reduce costos frente a muebles a medida. Para el piso, colocar cerámica nueva sobre la existente evita levantar y recomponer toda la base. Otra estrategia es escalonar la obra: hacer primero lo imprescindible y postergar terminaciones premium para una segunda etapa. Finalmente, negociar plazos y garantías con el contratista y exigir recibos formales reduce riesgos y facilita financiamiento.
¿Qué hacemos con el ahorro antes y durante la obra?
Recomendamos preservar parte del ahorro en dólares y privilegiar instrumentos indexados mientras se define el timing de la obra. Mantener un colchón en moneda extranjera protege frente a correcciones cambiarias; tener liquidez en instrumentos ajustados por inflación (UVA u otros indexados) protege el poder adquisitivo en pesos. Aprovechar descuentos bancarios y cuotas sin interés en materiales y electrodomésticos reduce el pago contado; por ejemplo, buscar promociones con tarjetas y apps bancarias antes de comprar. Reservar al menos 10% extra del presupuesto para imprevistos es prudente dado el historial de obras (variaciones de precio en materiales y mano de obra). Si la obra no es urgente, comparar la cotización en pesos con su equivalente en dólares puede ayudar a decidir el momento más conveniente para comprar materiales importados o contratar mano de obra especializada.