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Créditos en tiendas superan 1.000% de CFT: qué significa para tu bolsillo

Créditos ofrecidos por cadenas como Frávega o Cetrogar muestran CFT que superan el 1.000% anual; conviene comparar, evitar financiar a esas tasas y pensar alternativas.

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Bife de chorizo a la parrilla cortado al medio, con el punto jugoso rosado a la vista, sobre una tabla de madera

La noticia central es clara: los créditos ofrecidos por cadenas de electrodomésticos trepan, en casos, por encima del 1.000% de CFT anual, lo que convierte una compra corriente en un pasivo que se multiplica varias veces sobre el capital original (iProfesional, que reproduce cifras de las propias páginas de las empresas).

¿Qué dicen los números?

Los ejemplos disponibles en las webs comerciales son contundentes. Según iProfesional, Megatone muestra CFT entre 691% y 1.082,8% anual; Cetrogar llega hasta 1.147% anual; Coppel publica 880% anual; y Frávega muestra 760,9% anual en compras y 815,5% anual para créditos personales (.

¿Por qué suben tanto las tasas?

Hay dos fuerzas que explican estas cifras. Primero, un aumento fuerte del riesgo crediticio: la morosidad del sector llegó a 41,2% interanual según el BCRA, lo que obliga a los otorgantes a cargar márgenes extra para cubrir pérdidas esperadas. Segundo, la contracción del poder de compra y el encarecimiento del financiamiento hacen que los comercios privilegien formas de crédito no bancario con precios muy altos. Esto ocurre en un contexto donde el IPC nacional acumuló 31,5% en 2025 (según INDEC) mientras que el IPC Electrodomésticos de CABA cayó 6,6% en igual período, según un relevamiento citado por la consultora Vectorial y el Gobierno de la Ciudad (Vectorial / GCBA). El resultado es una conjunción de menores ventas, mayor riesgo y créditos comerciales muy caros.

¿Qué puede hacer el consumidor?

Primero: evitar tomar un crédito comercial con CFT superior al 1000% salvo urgencia extrema. Comparar CFT es clave: no mirar sólo la «cuota» sino el total a pagar. Si la cuota vence en 12 meses y el CFT es del orden del 700–1.100% anual, el capital se multiplica varias veces (ver ejemplos previos, iProfesional). Segundo: si se puede, ahorrar la compra: destinar un fondo específico y esperar una oferta o caída adicional de precios. Tercero: evaluar alternativas — crédito bancario tradicional, cooperativas, tarjetas con planes promocionales de bancos (comparar CFT) o compra en efectivo con descuento. Cuarto: negociar con el comercio, pedir plan con menor interés o descuentos por débito efectivo. Finalmente, mantener parte del ahorro en dólares y en instrumentos indexados para protegerse de la inflación y de sorpresas en pesos, como hemos recomendado anteriormente (posicion editorial).

Recomendación práctica y pasos concretos

Paso 1: antes de firmar, pedir y comparar el Costo Financiero Total anual y el monto total a devolver; exigir que figure en el contrato (solo así se ve la realidad del crédito). Paso 2: si la necesidad no es urgente, ahorrar 3–6 meses en un bolsillo distinto; 1 millón de pesos financiado a CFT altos puede terminar costando 4–6 veces más, como muestran los ejemplos de Megatone y Cetrogar (iProfesional). Paso 3: diversificar ahorros: mantener una parte en dólares y otra en instrumentos indexados en pesos para proteger el poder adquisitivo (recomendación editorial coherente). Paso 4: ante mora inminente, negociar con el acreedor o buscar asistencia de asociaciones de consumidores; la negociación suele ser más barata que dejar entrar a una microfinanciación con CFT desorbitada.

En resumen: estas ofertas existen y están documentadas, pero rara vez convienen. Medir el costo total, comparar alternativas y priorizar ahorro o financiamiento formal más barato es la acción práctica que proponemos hoy.

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