Mientras el precio del dólar está relativamente “quieto”, la atención vuelve a las tasas en pesos. Según iProfesional, el billete minorista cayó cerca de 4% en todo febrero y casi 5% en lo que va de 2026 (según iProfesional). Al mismo tiempo, bancos grandes ofrecen plazos fijos cerca de 27% TNA y entidades chicas llegan a 33,5% TNA para 30 días (según iProfesional). Esto explica por qué muchos economistas recomiendan, al menos en el corto plazo, hacer “tasa en pesos”.
Contexto rápido
Hay tres datos que conviene tener a mano. Primero, la inflación de enero fue 2,9% (según INDEC), y el REM del BCRA proyecta alrededor de 2,1% para febrero (REM, BCRA), lo que implica que, en el corto plazo, algunas tasas nominales en pesos pueden empatar o incluso superar la inflación mensual esperada. Segundo, los mercados de futuros (Matba‑Rofex) proyectan que el dólar oficial podría subir cerca de 20% en el año (Matba‑Rofex A3), un número menor que ciertas tasas nominales en pesos hoy. Tercero, el Banco Central viene comprando divisas y, según iProfesional, acumuló más de u$s2.250 millones desde el 5 de enero (iProfesional), presión que ayuda a mantener el dólar contenido.
Estos datos generan una oportunidad de carry trade: cobrar tasas en pesos mientras el tipo de cambio se mantiene. Varios economistas citados por iProfesional ven margen para seguir en pesos en el corto plazo, especialmente por la entrada de divisas por la cosecha y emisiones en dólares.
Opciones sobre la mesa
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Plazo fijo tradicional a 30 días: sencillo y líquido; tasas reportadas entre 27% y 33,5% TNA según entidad (iProfesional). Ventaja: predictibilidad y fácil implementación. Contra: puede quedar por debajo de inflación acumulada si la dinámica cambia.
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Letras cortas y cauciones: algunas cauciones llegaron a 45% TNA y letras en pesos ofrecen hasta ~3% mensual (iProfesional). Ventaja: mayor rendimiento a muy corto plazo; contra: mayor sofisticación operativa y riesgo de mercado en caso de volatilidad.
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Títulos ajustados por CER/UVA: protegen contra inflación; varios economistas recomiendan combinar posiciones indexadas con posiciones de tasa fija (iProfesional). Ventaja: preservan poder adquisitivo; contra: pueden tener volatilidad en precio si necesitás vender antes.
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Mantener dólares líquidos: aunque el billete está “barato” ahora, muchos expertos dicen que es razonable tener dólares para viajes o compromisos en moneda extranjera (iProfesional). Ventaja: cobertura frente a shocks políticos; contra: si el dólar se mantiene plano, perdés rendimiento relativo frente a plazos en pesos.
Riesgos que no conviene subestimar
El carry funciona hasta que deja de funcionar. En Argentina, un shock político puede disparar el dólar por motivos no técnicos — algo que los mismos economistas reconocen (iProfesional). Además, tasas altas en pesos suelen ajustarse rápido cuando cambia el contexto macro o la liquidez del mercado. Finalmente, costos fiscales, comisiones y la necesidad de liquidez personal son factores de costo de oportunidad reales.
Qué recomendamos y por qué
Preferimos mantener parte del ahorro en dólares y aprovechar, con disciplina, oportunidades de tasa en pesos. Esa es la combinación coherente con posiciones previas: no conviene dolarizarse al 100% ni depender exclusivamente de plazos fijos tradicionales.
Para la porción en pesos recomendamos priorizar: 1) instrumentos de muy corto plazo (30 días o menos) o cauciones, 2) una porción cubierta por títulos que ajusten por CER/UVA para protegerse de sorpresas inflacionarias, y 3) no reinvertir todo automáticamente: dejar vencimientos escalonados (ladder) para poder reaccionar si el tipo de cambio se mueve.
Cómo podés implementar esto hoy
- Reservá en dólares lo que necesitás para viajes o compromisos en moneda extranjera. Mantén ese dinero en cuentas o caja de ahorro en dólares; no lo uses para financiar consumo.
- Para el resto de tus pesos, arma una escala: por ejemplo, dividir en tramos a 7, 14 y 30 días o usar cauciones de muy corto plazo según rentabilidad local. Eso te da flexibilidad para subir a pesos si las condiciones se mantienen o salir rápido si sube el dólar.
- Incluí un 10–30% de la porción en pesos en instrumentos que ajusten por CER/UVA si querés preservar poder adquisitivo en escenarios de inflación más alta.
- Controlá comisiones y retenciones: el rendimiento que ves en la tasa es bruto; calculá el neto antes de decidir.
En resumen: hoy las tasas en pesos ofrecen una ventana para obtener rendimiento, pero no es momento de tirar la cautela por la borda. Preferimos seguir con una parte en dólares y usar la otra parte para aprovechar el carry con plazos cortos o indexados, siempre con vencimientos escalonados y un plan claro para salir si el mercado cambia.