El salario básico proyectado para los choferes de colectivos del AMBA en abril es de $1.545.278,25 y, sumando adicionales como viáticos y la suma no remunerativa de $120.000, el ingreso inicial estimado supera los $1.890.000, ajustable por antigüedad (fuente: iProfesional, 8/4/2026). Al mismo tiempo, el Gobierno actualizó las tarifas SUBE: el boleto más largo llegará a $959,71, y la Secretaría de Transporte aprobó la Resolución 16/2026 que fija las compensaciones por febrero-marzo-abril (Boletín Oficial). Este primer párrafo sintetiza lo esencial: más recomposición salarial para trabajadores y un esquema de tarifas y subsidios que cambia la distribución del costo entre usuarios, empresas y Estado.

¿Cuánto cobran los choferes en abril de 2026?

La paritaria y el Convenio Colectivo de Trabajo 460/73 siguen siendo la base del ingreso: el básico proyectado para abril de 2026 es $1.545.278,25 y, con la suma fija no remunerativa de $120.000 pagada en marzo y otros adicionales (presentismo, viáticos, atención SUBE), la remuneración inicial estimada supera los $1.870.000 para quienes tienen antigüedad de un año (iProfesional, 8/4/2026). El convenio también contempla la antigüedad como componente acumulativo, lo que eleva significativamente los salarios de quienes llevan años en el servicio.

Esto no es solo un número: son salarios ligados a empleos formales y sindicalizados, con impacto en el consumo de hogares. Nuestro lente prioriza el empleo y la calidad del trabajo: una recomposición salarial en el transporte urbano protege demanda agregada y reduce precariedad en el sector, siempre que se concrete con transparencia y sin mecanismos que precaricen otras fuentes de ingreso social.

¿Cómo afecta esto al bolsillo de los pasajeros y a la cuenta fiscal?

El ajuste tarifario aplicado en abril es de 7,6% sobre las líneas metropolitanas, con boletos SUBE que irán de $700 (hasta 3 km) a $959,71 (más de 27 km) según el nuevo cuadro (iProfesional, 8/4/2026). Esa suba es notablemente mayor que la inflación mensual registrada para febrero: 2,9% (INDEC, IPC febrero 2026), es decir, el aumento de tarifa fue casi 170% por encima de la variación inflacionaria del mes previo, según la cobertura. En paralelo, la Resolución 16/2026 fija compensaciones tarifarias que reducen los subsidios totales: febrero $93.624.359.688; marzo $71.965.152.433; abril $73.514.138.512 (Secretaría de Transporte, Boletín Oficial).

La relación entre subsidios, tarifas y salarios es una redistribución directa: menos subsidios pueden presionar a aumentar tarifas o a recortar deuda de empresas, pero trasladar ese costo al usuario afecta consumo y movilidad de hogares. Vemos necesario que cualquier ajuste tarifario venga acompañado de compensaciones focalizadas para hogares de menores ingresos y de transparencia en cómo se calculan los costos y los aportes estatales.

¿Qué deberían exigir los sindicatos y qué puede hacer el Estado?

Los sindicatos deben defender la recomposición salarial como protección del empleo y la calidad laboral, exigiendo que las subas sean remunerativas y que los adicionales previstos por el CCT se respeten (iProfesional). Al mismo tiempo, el Estado tiene que transparentar los cálculos de costos y las reglas de subsidios: la Resolución 16/2026 da cifras pero requiere desagregación pública de costos de gasoil, seguros e insumos para verificar lo que se está subsidiando (Boletín Oficial).

Nuestra postura es clara y coherente: apoyamos alivios fiscales y recomposición salarial focalizados que protejan empleo y consumo, con transparencia y progresividad, y rechazamos que la consolidación fiscal se financie mediante recortes a jubilaciones o salarios. En la práctica, esto implica mantener programas como el sistema Red SUBE (según autoridades), diseñar transferencias focalizadas a usuarios de bajos ingresos y condicionar la reducción gradual de subsidios a salvaguardar fuentes de trabajo en las empresas de transporte.