El plazo fijo promedio de los principales bancos ofrece alrededor del 17% anual, según iProfesional (26/4/2026), y eso explica por qué la nota propone una cartera centrada en bonos en dólares y en títulos ajustados por inflación.

¿Qué propone la nota y por qué importa?

La columna de iProfesional sugiere combinar bonos en dólares como AO28, AL35 y AN29 con títulos CER como DICP y TZX28 para generar flujo mensual y protecciones distintas. La propuesta apunta a varias cifras concretas: plazo fijo a 30 días cerca del 17% anual; letras a un año rindiendo 28% anual; y un bono CER TZX28 que ajusta por inflación más 6,5% anual (todas las cifras según iProfesional, 26/4/2026). Además, destacan un universo en dólares donde AL35 rinde 9,6% anual en dólares y AN29 rinde 8,8% anual (iProfesional, 26/4/2026). Estas diferencias de rendimiento entre instrumentos y monedas son la razón por la que la recomendación pasa de un instrumento pasivo (plazo fijo) a una cartera con calendario de cupones y vencimientos escalonados.

¿Cómo impacta esto en el mercado argentino?

El planteo de la nota se apoya en la idea de que hay liquidez en el sistema: depósitos en dólares por u$s42.000 millones frente a préstamos por u$s22.000 millones (iProfesional, 26/4/2026). Ese stock implica una relación préstamos/depósitos en dólares cercana al 52% (cálculo propio sobre cifras citadas por iProfesional, 26/4/2026). La columna sugiere que u$s20.000 millones “descansan” en bóvedas y podrían canalizarse hacia inversión productiva (iProfesional, 26/4/2026). Desde la perspectiva del inversor, la comparación entre vencimientos también importa: entre el AL35 (vencimiento 2035, 9,6% USD) y el AN29 (vencimiento 2029, 8,8% USD) hay 0,8 puntos porcentuales de diferencia de rendimiento en dólares (iProfesional, 26/4/2026). Esa dispersión compensa, hasta cierto punto, el riesgo de duration y la inflación local, pero no elimina el riesgo cambiario ni el de liquidez en momentos de estrés.

Recomendación desde la lente cambiaria y fiscal: ¿es prudente armar esta cartera?

La estrategia de priorizar bonos en dólares y CER tiene sentido financiero para quien busca renta y cobertura contra inflación. Pero aquí entran dos advertencias esenciales. Primero, el riesgo cambiario: muchos empresas y particulares rehúsan endeudarse en dólares por el “fantasma” de devaluaciones (iProfesional, 26/4/2026). Segundo, la política pública: si la acumulación de reservas o la liquidez adicional proviene de maniobras que oculten financiamiento del Tesoro, se distorsiona el mercado y se incentiva mala asignación. Apoyamos la acumulación de reservas solo si es transparente, no constituye financiamiento encubierto del Tesoro y viene acompañada de anclas fiscales y mayor independencia del BCRA, como hemos sostenido en posiciones previas (posicion editorial, abril 2026). Para el inversor privado, la recomendación práctica es diversificar: combinar un tramo en dólares para flujo mensual (AO28/AL35/AN29 según tolerancia), y un tramo CER (DICP/TZX28) para protegerse de la inflación, manteniendo liquidez para eventuales oportunidades o tensiones cambiarias.

Cierre: la cartera soñada que describe la nota funciona técnicamente —flujo y cobertura— pero su éxito depende de contextos que escapan al portafolio individual: disciplina fiscal, transparencia en el BCRA y una política cambiaria creíble. Sin esas anclas, la prima por riesgo podría aumentar y volver menos atractivos los rendimientos nominales publicados.