El Ministerio de Economía anunció una nueva serie de licitaciones en dólares bajo ley local destinada a captar hasta USD 2.000 millones en el primer semestre del año (Fuente: PERFIL). Cada subasta será quincenal por hasta USD 150 millones, con una segunda ronda al día siguiente para ampliar la emisión hasta USD 100 millones adicionales, es decir un límite mensual de hasta USD 500 millones (Fuente: PERFIL).
Contexto inmediato
Vemos esta maniobra como una respuesta directa a la concentración de vencimientos: en julio el Gobierno debe afrontar pagos por aproximadamente USD 4.200 millones con bonistas privados (Fuente: PERFIL). En diciembre pasado el Bonar 2029 tocó 9,26% de rendimiento nominal anual y permitió captar cerca de USD 1.000 millones, una colocación que el equipo económico definió como un ‘testeo’ de regreso a la deuda en moneda extranjera (Fuente: PERFIL).
Detrás de escena: ¿qué busca el equipo económico?
La hoja de ruta que describe la City es clara: administrar pasivos mediante swaps, repos y canjes locales, y usar dólares de emisiones corporativas y de la llamada Ley de Inocencia Fiscal como combustible para sostener la brecha y garantizar pagos (Fuente: PERFIL). El instrumento que se ofrece pagará un cupón de 6% nominal anual, una tasa ambiciosa si se compara con el 9,26% pagado en diciembre por el Bonar 2029, aunque aquella fue en una colocación más grande y en contexto distinto (Fuente: PERFIL).
Esta estrategia contiene dos intenciones: 1) probar demanda doméstica por deuda en dólares y 2) construir una curva local en moneda extranjera que sirva de puente hacia emisiones internacionales. Sin embargo, hay riesgos técnicos inmediatos: emisión recurrente de corto plazo puede concentrar la carga de pagos antes de 2027 y dejar al Banco Central sin respaldo estructural de divisas si la estrategia depende de operaciones de mercado abierto y de instrumentos de corto plazo (Fuente: PERFIL).
Implicancias para el tipo de cambio y las reservas
Desde nuestra lente, el tipo de cambio es el termómetro. Estas colocaciones en dólares pueden dar alivio temporal a la presión sobre la brecha cambiaria si atraen demanda externa o si permiten convertir flujos en reservas netas. Pero si las subastas se nutren de operaciones que sólo reacomodan pasivos —swaps y repos— o si el BCRA termina entregando reservas como contrapartida, la maniobra dejaría al descubierto un financiamiento encubierto del Tesoro.
No todos los dólares que entran son reservas útiles: hay que distinguir entre captación que queda en banca privada y captación que incrementa las reservas netas del BCRA. PERFIL menciona además un flujo proyectado de USD 15.000 millones por la Ley de Inocencia Fiscal, que el Gobierno estima usar para pagar deuda y sostener la plaza (Fuente: PERFIL). Ese número es relevante en magnitud, pero su materialización y calendario son clave para evaluar sostenibilidad.
Qué observar en las próximas semanas
Observaremos tres señales concretas: 1) la demanda en cada subasta (si las plazas se llenan sin descuentos significativos), 2) las variaciones en las reservas netas del BCRA tras las colocaciones y las operaciones conexas (datos oficiales del BCRA necesarios), y 3) la evolución del riesgo país y los rendimientos de la curva en dólares local versus diciembre (PERFIL reporta que el riesgo país se resiste a bajar de los 500 puntos básicos). Si las colocaciones reducen el estrés sin tocar reservas, la estrategia suma; si, en cambio, requieren intervenciones que trasformen reservas en financiamiento del Tesoro, el alivio será ilusorio.
Perspectiva y conclusión
Respaldamos la iniciativa de descomprimir el calendario de pagos siempre que la transición a deuda en dólares sea creíble y estructural, no un parche de corto plazo que postergue la carga y aumente la exposición cambiaria. La historia argentina enseña que volver al mercado sin una estructura de reservas y sin independencia clara del Banco Central termina por transferir riesgo al peso y a los ahorristas. Por eso insistimos: apoyar emisiones en dólares tiene sentido sólo si no implica financiamiento encubierto del Tesoro y si acompaña medidas que reduzcan el déficit fiscal y mejoren la sostenibilidad de la deuda (Fuente: PERFIL).