Qué propone y por qué importa
La versión original de la reforma laboral incluía un artículo que permitía a los trabajadores elegir si querían cobrar su salario en una cuenta bancaria tradicional o en una cuenta virtual ofrecida por proveedores de servicios de pago, siempre con la autorización del trabajador. Ese artículo fue removido durante el tratamiento en comisión del Senado antes de la media sanción, pero la Cámara Argentina Fintech anticipó que volverá a plantearlo en Diputados.
Datos que conviene tener a mano
La discusión no es sólo técnica: tiene números. Según la Cámara Argentina Fintech, en base a un informe de la consultora Isonomía, 9 de cada 10 argentinos opina que debería poder elegirse dónde cobrar el sueldo (90% de los encuestados) y entre jóvenes la adhesión baja levemente a 8 de cada 10 (80%) — ambos datos citados por la entidad. Por otra parte, el Banco Central reporta que las billeteras virtuales ya participan en el 75% de las transferencias inmediatas (BCRA). Estos porcentajes muestran penetración y demanda, pero no resuelven las dudas regulatorias ni el problema del fondeo bancario.
Qué está en juego para los trabajadores
Para un empleado, elegir cobrar en una billetera puede significar comodidad: pago inmediato, integración con pagos QR y menor fricción para compras digitales. La Fintech lo presenta como un derecho de elección: ‘el salario pertenece al trabajador’. Pero la pregunta práctica es otra: ¿están garantizados el acceso al dinero, la trazabilidad y la protección ante fallas de la plataforma? El régimen vigente exige que los proveedores de servicios de pago cumplan con normas del BCRA sobre prevención de lavado y identificación de clientes; además, la nota recuerda que los fondos de cuentas virtuales deben estar respaldados en cuentas bancarias a la vista, lo que impide a esos proveedores usar esos recursos para prestar por cuenta propia.
Qué pierde y qué gana el sistema financiero
Los bancos ven el asunto por el lado del fondeo. Las cuentas sueldo son una fuente de depósitos de bajo costo porque suelen no remunerarse y sirven para financiar crédito. Las asociaciones bancarias emitieron un comunicado en diciembre de 2025 defendiendo el esquema actual, y sostienen que permitir cuentas sueldo en billeteras obligaría a competir por depósitos —lo que podría traducirse en incentivos o remuneraciones para retener clientes— y, según fuentes del sector, en un eventual traslado a tasas de crédito más altas. En resumen: mayor competencia por depósitos podría incrementar el costo del dinero para quienes piden préstamos.
Riesgos regulatorios y de confianza
Los bancos argumentan que las fintech no enfrentan los mismos requerimientos prudenciales (capital, encajes) que las entidades, aunque las fintech responden que operan bajo normas específicas del BCRA. En el esquema actual, los proveedores de servicios de pago deben mantener respaldo en cuentas bancarias por lo que, en teoría, no hay una liberación de recursos que ponga en riesgo el sistema. Aun así, la diferencia en exigencias regulatorias y en garantías explícitas sobre depósitos es la principal objeción bancaria y la razón por la que muchos legisladores dudan.
Qué puede hacer el lector (trabajador y empleador)
- Si sos trabajador: reclamar el derecho a elegir está bien, pero antes de cambiar de canal verificá cómo se protege tu salario —condiciones para retirar fondos, límites diarios, respaldo de los saldos y costos asociados— y guardá la autorización por escrito o electrónica.
- Si sos empleador: seguir los canales formales, documentar autorizaciones y consultar con el área de recursos humanos o el contador para evitar multas; la eliminación del artículo no te exime de planificar políticas internas si en el futuro cambia la ley.
- Ambos: valorar la trazabilidad y conservar comprobantes digitales; en dudas, priorizar plataformas reguladas por el BCRA.
Nuestra recomendación
Vemos con simpatía la ampliación de opciones para el usuario, pero preferimos que cualquier cambio se haga por canales formales y con reglas claras. Si Diputados reintroduce el artículo, lo recomendable es acompañarlo con garantías regulatorias —claridad sobre respaldo de saldos, mecanismo de acceso en contingencias y supervisión prudencial— para que la libertad de elección no implique un traslado involuntario de riesgo al trabajador. Mientras tanto, aconsejamos cautela práctica: documentar autorizaciones, chequear condiciones y privilegiar plataformas con respaldo y supervisión clara.
Contexto temporal
Los bancos lanzaron su comunicado en diciembre de 2025; ahora, con el traslado del proyecto a Diputados en febrero de 2026, la discusión vuelve a primera línea. Ese contraste temporal muestra que el debate seguirá evolucionando y que las soluciones prácticas —regulación adicional o acuerdos de mercado— pueden llegar durante el tratamiento legislativo.