La Asignación Universal por Hijo (AUH) recibirá un aumento del 2,9% mensual por el IPC de febrero, lo que eleva el bruto de $132.814 en marzo a $136.666 en abril; ANSES retiene el 20% hasta la acreditación de controles, por lo que el pago directo será de aproximadamente $109.332 por hijo (según iProfesional y datos oficiales de ANSES). La modificación rige a partir de abril y las acreditaciones comenzarían el 10 de abril, según el calendario oficial.

¿Qué cambia para las familias beneficiarias?

Vemos un ajuste nominal que sigue la regla vigente de movilidad mensual, pero su impacto en el bolsillo inmediato es menor porque ANSES aplica una retención del 20% condicionada a la presentación de la Libreta AUH. El bruto pasa de $132.814 a $136.666 —incremento de 2,9% mensual— y la porción retenida sería de $27.333, según el reporte de iProfesional que reproduce datos del organismo previsional. Además, para la AUH por hijo con discapacidad el monto bruto mencionado asciende a $445.003 en abril, según la misma fuente. La Tarjeta Alimentar, complemento clave para la canasta de alimentos, mantiene sus valores actuales: $52.250 para una familia con un hijo, $81.936 para dos y $108.062 para tres o más niños, y no se actualiza por la ley de movilidad.

¿Alcanza este aumento frente a la inflación?

El 2,9% es la variación mensual del IPC de febrero, según el INDEC, y la movilidad aplicada en abril reproduce exactamente esa cifra. Sin embargo, observar la variación mensual no basta para evaluar la capacidad de compra: la retención del 20% reduce el ingreso disponible inmediato y la Tarjeta Alimentar, que pesa mucho en la compra de alimentos, no ajusta por la movilidad. Por eso vemos que, aun cuando la AUH se actualiza automáticamente en función de la inflación de dos meses atrás, las familias enfrentan un desfase entre precios corrientes y los ingresos líquidos. El efecto real depende además de la evolución de los precios de alimentos y servicios básicos, donde la presión no siempre se refleja de forma uniforme mes a mes (datos del INDEC sobre canastas específicas no están integrados en esta nota).

¿Por qué la movilidad mensual importa y qué limita su eficacia?

La movilidad mensual establecida por el Decreto 274/2024 toma el IPC de dos meses atrás para actualizar haberes: es predecible y evita ajustes abruptos, pero introduce un rezago frente a choques de precios recientes. Vemos que la regla funciona en velocidad administrativa —hoy el ajuste es de 2,9% por febrero— pero la combinación de retención condicional del 20% y la falta de actualización automática de refuerzos alimentarios genera pérdidas de poder de compra en el corto plazo. Además, el calendario de acreditaciones (inicio estimado 10 de abril) y la validación de controles pueden concentrar cobros y crear tensiones de liquidez en hogares con más de un beneficiario.

Qué proponemos desde una mirada de política social y productiva

Apoyamos la actualización automática de la AUH porque protege ingresos y demanda interna; al mismo tiempo exigimos medidas complementarias. Recomendamos integrar mejoras al básico de las prestaciones cuando la situación lo justifique y reducir la fracción retenida que limita el acceso inmediato a recursos indispensables. Rechazamos financiar aumentos sociales mediante recortes previsionales, tal como hemos sostenido en otras posiciones recientes. Proponemos además indexar la Tarjeta Alimentar por una regla simple o prever compensaciones extraordinarias cuando la inflación de alimentos supere la inflación general, y priorizar la previsibilidad del calendario de pagos para evitar brechas de liquidez. Estas medidas buscan proteger el ingreso de los sectores con niños y sostener la demanda sin comprometer jubilaciones ni empleo.