Amazon desplazó a Walmart como la empresa que más vende en el mundo. Según Ámbito (20/2/2026), Amazon informó ingresos por u$s716.900 millones en 2025, frente a u$s713.200 millones que reportó Walmart en su ejercicio fiscal cerrado en enero de 2026. La diferencia es estrecha en términos absolutos, pero significativa desde el punto de vista estructural.
Por qué importa ahora
El dato no es solo una pelea por el título: representa la consolidación de un modelo con mayor densidad de margen. Amazon creció cerca del 12% anual en 2025, mientras Walmart exhibió un crecimiento menor al 5% interanual (según Ámbito, 20/2/2026). Ese diferencial no solo impulsa ventas: cambia la composición de los ingresos hacia servicios como computación en la nube y publicidad digital, actividades que generan márgenes superiores y flujos de caja recurrentes.
El detrás de escena
Amazon no ganó terreno por casualidad: la empresa ha expandido negocios de alto margen —AWS, publicidad y servicios para vendedores— que explican gran parte del avance. Walmart, aun con ventas trimestrales por u$s190.700 millones y un comercio electrónico que supera los u$s150.000 millones anuales, muestra un ritmo de expansión más cercano al de un retailer tradicional (según Ámbito, 20/2/2026). La mudanza de Walmart al Nasdaq y su foco en automatización e IA evidencian que la compañía busca acelerar la transformación, pero el punto es claro: la economía global premia cada vez más los negocios basados en software y plataformas.
Qué significa para los mercados
El cambio se refleja en cotizaciones y apetito por riesgo. En la jornada citada, los ADRs treparon hasta 8% y el S&P Merval tuvo su mejor jornada de febrero, según la misma crónica (Ámbito, 20/2/2026). Para inversores locales eso traduce oportunidades y riesgos: por un lado, exposición a empresas con componentes dolarizados o exportadores suele proteger contra la depreciación del peso; por otro, la concentración de beneficios en pocos actores globales puede aumentar la volatilidad y la correlación con Wall Street.
Desde la perspectiva del tipo de cambio —nuestro termómetro—, la mayor concentración de ganancias en empresas tecnológicas y de servicios tiende a concentrar flujos en dólares hacia mercados desarrollados. Eso puede presionar la demanda global de dólares y, en el caso de economías con controles cambiarios, aumentar las tensiones sobre las reservas. Aquí entra el rol del banco central: respaldamos la acumulación de reservas, siempre condicionada a que no se convierta en financiamiento encubierto del Tesoro.
Implicancias para Argentina y para el lector
Para empresas argentinas, la lección es doble: digitalizar y mover aquello que pueda capturar mayor valor agregado, pero hacerlo con realismo sobre escalabilidad. Para los ahorristas e inversores, la noticia sugiere revisar carteras buscando exposición a activos que capten la transformación tecnológica, sin perder de vista la gestión del riesgo cambiario.
Para las autoridades, la recomendación es clara: cualquier estímulo a la oferta exportadora o digital debe ir acompañado de reglas cambiarias y fiscales coherentes. Los shocks de precios y cuadro de cuentas externos no se corrigen con controles ad hoc; se corrigen con un esquema que permita acumulación ordenada de reservas y mercados de cambio funcionales.
Perspectiva
Que Amazon supere a Walmart es un hito simbólico que confirma una transición largamente anunciada: el retail global premia cada vez más plataformas y servicios. Eso reordena valoraciones y flujos internacionales, y por extensión tiene efectos sobre los mercados emergentes. Observamos la noticia tanto como un dato de mercado como un recordatorio para la política económica local: acumular reservas y mejorar gobernanza macroeconómica no son actos técnicos aislados, sino condiciones para que los ahorros domésticos y la inversión local no queden a merced de la volatilidad internacional.
Fuentes: Ámbito, “Hito: Amazon superó a Walmart” (20/2/2026).