El primer aguinaldo de 2026 vence el 30 de junio y, por la prórroga prevista en la Ley 27.073, los empleadores podrán pagarlo hasta el 7 de julio de 2026 (iProfesional, 11/5/2026). El Sueldo Anual Complementario (SAC) de junio corresponde al 50% del salario mensual más alto percibido entre enero y junio, incluyendo conceptos remunerativos como horas extras, comisiones y adicionales; los no remunerativos quedan fuera. Esta nota explica cómo verificar la liquidación, qué reclamar si hay diferencias y cómo priorizar el uso del dinero según prioridades prácticas.

¿Quién cobra y cómo se calcula el aguinaldo?

El SAC corresponde a trabajadores registrados del sector privado, empleados públicos, jubilados y pensionados que cobran por ANSES; monotributistas y autónomos quedan afuera (iProfesional, 11/5/2026). El cálculo básico es simple: 50% del mejor salario mensual del semestre. Por ejemplo, si el salario más alto entre enero y junio fue $1.200.000, el aguinaldo será $600.000 (iProfesional, 11/5/2026). Se consideran todos los rubros remunerativos: sueldo básico, horas extras, comisiones y bonificaciones remunerativas; no se incluyen reintegros ni asignaciones no remunerativas (iProfesional, 11/5/2026). Si la relación laboral duró menos de seis meses, el SAC se liquida de forma proporcional dividiendo la mitad del mejor sueldo por seis y multiplicando por los meses trabajados.

¿Qué revisar en el recibo y qué hacer si falta el pago?

Antes de gastar, verifique: 1) la fecha de acreditación (30/6 o hasta 7/7 por prórroga), 2) el sueldo tomado como base y 3) la inclusión de horas extras y comisiones. Para trabajadoras de casas particulares el pago debe hacerse en la última jornada laboral de junio (iProfesional, 11/5/2026). En el caso de jubilados, el SAC suele integrarse al calendario de ANSES, cuyo cronograma varía según terminación de DNI (ANSES y iProfesional, 11/5/2026). Si detecta diferencias o demora, el primer paso es Recursos Humanos; si no se resuelve, acudir al sindicato o asesoría legal. Guardar los recibos y calcular el monto esperado (50% del mejor sueldo del semestre) facilita cualquier reclamo. No conviene normalizar pagos incompletos: reclamar tempranamente protege el derecho y evita perder capacidad de ahorro.

Qué hacer con el aguinaldo: prioridades prácticas

Nuestra recomendación editorial sigue siendo práctica: usar el SAC para reforzar prioridades financieras. Primero, completar o mantener un fondo de emergencia de 3–6 meses (recomendación editorial, 9/5/2026). Segundo, pagar deudas caras (tarjeta de crédito o préstamos con tasa alta). Tercero, reservar al menos una fracción en cobertura de moneda dura o instrumentos indexados (por ejemplo, dólares billete o activos que ajusten por inflación) para reducir el riesgo cambiario e inflacionario, sin descuidar liquidez. Si ya tiene el fondo armado, destine 20–40% del aguinaldo a ahorro en dólares o instrumentos indexados y el resto a objetivos concretos (pagar deudas, invertir en capacitación, mejoras de vivienda). Evite gastar el 100% en consumo discrecional: el costo de oportunidad en un contexto de inflación alta es real. Finalmente, si necesita una opción líquida inmediata, la cuenta remunerada del banco o un plazo corto indexado pueden servir como parking temporal hasta decidir destino final (ver recomendaciones anteriores sobre liquidez, 10/5/2026).