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Trump debilitado: qué cambia para el mundo y las chances de Argentina

La derrota demócrata en las midterms deja a Trump con un Congreso en contra. Analizamos el impacto global y por qué, contra todo pronóstico, esto podría abrirle puertas a Milei en comercio, energía y tecnología.

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Trump debilitado: qué cambia para el mundo y las chances de Argentina
El Cronista — General

La paliza que recibió Donald Trump en las elecciones de medio término de 2026 es una de las más contundentes de las últimas dos décadas. Los demócratas se quedaron con una mayoría amplia en la Cámara de Representantes (entre 249 y 255 bancas), recuperaron el control del Senado con al menos 54 escaños y volvieron a dominar la gobernación de los estados más poblados.

Para un presidente que construyó su marca alrededor de la victoria permanente, el resultado es un golpe duro. Su propio vicepresidente tardó menos de un día en marcar distancia y atribuir parte de la derrota al conflicto con Irán. Wall Street mostró la confusión inicial: primero festejó el contrapeso institucional, luego castigó a las tecnológicas por temor a mayor regulación en inteligencia artificial y centros de datos.

El nuevo equilibrio de poder en Washington

Con las dos cámaras en manos opositoras, Trump pierde capacidad de maniobra legislativa. Podrá vetar proyectos y usar facultades ejecutivas, pero enfrentará investigaciones sobre sus negocios, los contratos de Elon Musk, las deportaciones y la guerra con Irán. Hakeem Jeffries ya marcó que el costo de vida y la rendición de cuentas serán prioridades.

La historia muestra qué suele hacer un presidente en esta situación. Cuando Barack Obama perdió el Congreso en 2014, volcó su último tramo hacia la política exterior: el acuerdo con Irán, el deshielo con Cuba, el Acuerdo de París y el TPP. Trump tiene aún más incentivos. Le quedan dos años de mandato, no puede ser reelegido y necesita un legado visible. Irán, Ucrania y especialmente Cuba aparecen como prioridades donde puede actuar con mayor autonomía del Congreso.

La oportunidad para Milei

Paradójicamente, esta limitación interna de Trump puede terminar siendo una buena noticia para Javier Milei. Un presidente estadounidense con menos margen doméstico suele volcarse al exterior para construir victorias. En ese tablero, América Latina puede convertirse en una zona de influencia prioritaria, sobre todo después de la reelección de Lula en Brasil.

Milei compite por su reelección en 2027. Trump necesita mostrar que su modelo puede generar aliados ganadores. Argentina ofrece lo que Washington busca: petróleo, gas, litio, cobre y minerales críticos, además de voluntad política para reducir la dependencia de China en infraestructura sensible.

Ya existen avances concretos: acuerdos en minerales y energía, un marco de financiamiento del EXIM Bank por hasta 7.000 millones de dólares y el compromiso reiterado del embajador Peter Lamelas. El Presidente argentino se posiciona como uno de los casos de éxito potenciales de la agenda trumpista en la región.

Inteligencia artificial y Vaca Muerta

Otro frente inesperado es la inteligencia artificial. El rechazo a nuevos data centers creció en Estados Unidos, especialmente en estados con gobernadores demócratas. Proyectos como Stargate Argentina —hasta 25.000 millones de dólares y 500 MW en Neuquén— podrían volverse más atractivos si la regulación y el costo en Norteamérica se endurecen. Vaca Muerta, el clima patagónico y una regulación más favorable juegan a favor.

El principal riesgo está en el financiamiento. Los demócratas intentaron bloquear la asistencia del Tesoro estadounidense a Argentina a través del Fondo de Estabilización Cambiaria. Sin embargo, Trump conserva herramientas ejecutivas y puede vetar restricciones legislativas.

Escenario para los mercados y el inversor argentino

Para quien sigue los bonos argentinos y el riesgo país, un Trump más volcado al exterior y necesitado de victorias visibles puede traducirse en mayor apoyo a la estabilización local. Si Argentina logra consolidarse como proveedor confiable de energía y minerales críticos, el flujo de financiamiento y acuerdos comerciales podría acelerarse.

El dólar, las reservas y el carry trade seguirán dependiendo principalmente de la política local, pero un socio estratégico más activo en Washington reduce el riesgo de aislamiento financiero. Quien tenga posiciones en bonos soberanos o acciones de energía debería monitorear de cerca los próximos movimientos de la administración Trump en América Latina.

En síntesis, la derrota legislativa de Trump no es necesariamente mala para Milei. Puede obligar al presidente estadounidense a buscar en el patio trasero los triunfos que le niegan en casa. Para Argentina, eso significa una ventana de oportunidad en commodities, litio, gas y eventualmente en la nueva carrera de la inteligencia artificial. El resto dependerá, como siempre, de cuánto aproveche el Gobierno esta coyuntura.

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