Irán advierte que responderá sin límites geográficos a cualquier ataque de EE.UU. o Israel
El líder supremo Mojtaba Jamenei ordenó a sus mandos militares una represalia inmediata y sin restricciones ante cualquier nueva agresión. La advertencia llega en medio de tensiones por el control del estrecho de Ormuz y negociaciones diplomáticas mediadas por Qatar.
El líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, ordenó a los altos mandos militares responder a cualquier ataque de Estados Unidos o Israel con una represalia "sin restricciones geográficas". La directiva, comunicada este sábado 31 de octubre de 2026, se da en un contexto de alta tensión en Medio Oriente tras más de ocho meses de conflicto iniciado en febrero.
"Cualquier nivel o tipo de amenaza debe ser respondido con una respuesta inmediata, contundente y sin restricciones geográficas", afirmó Jamenei según un comunicado oficial. Exigió alcanzar la "máxima disuasión" con preparativos para una reacción eficaz ante cualquier nueva agresión.
Esta es la primera aparición pública relevante de Jamenei desde que sucedió a su padre, el ayatolá Ali Jamenei, asesinado en marzo. La advertencia militar coincide con esfuerzos diplomáticos para reactivar negociaciones con Washington, mediadas por Qatar. Diplomáticos qataríes mantuvieron conversaciones en Teherán el viernes y se esperaba que continuaran este sábado.
En paralelo, el vicepresidente estadounidense JD Vance envió una carta a Mohsen Rezaei, figura clave en el Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní. Aunque no se conocieron los detalles completos, se cree que reclama compromisos sobre el programa nuclear: supervisión internacional de instalaciones y definición del destino del uranio altamente enriquecido. Teherán ya anticipó que no enviará ese material al exterior.
El canciller iraní, Abbas Araghchi, calificó el gesto estadounidense como "un paso positivo" pero advirtió que cualquier intento de generar divisiones internas sería un error. Por su parte, el presidente Donald Trump minimizó el contenido de la carta, señalando que buscaba facilitar el ingreso de suministros médicos a Irán.
Las condiciones iraníes para avanzar en un acuerdo incluyen el levantamiento del bloqueo marítimo a sus puertos, exención de sanciones petroleras y una tregua en los conflictos regionales, especialmente en Líbano. Un editorial del diario estatal Jomhouri-e Eslami subrayó la necesidad de mantener abierta la vía diplomática: "No debemos permitir que la guerra se acepte como el destino inevitable de Irán".
En el frente económico, el conflicto ya genera costos visibles. El canciller alemán Friedrich Merz estimó en más de 100.000 millones de euros el impacto adicional para empresas y consumidores europeos por el encarecimiento de la energía. Araghchi respondió en X que esa cifra "no es nada" comparada con el golpe que las fuerzas iraníes pueden infligir, y recordó que Merz había celebrado los bombardeos iniciales como "el trabajo sucio" de Europa.
El epicentro de la tensión sigue siendo el estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca del 20% del petróleo mundial. El volumen de tránsito cayó un 70% respecto a niveles pre-guerra. La Guardia Revolucionaria Islámica sigue atacando embarcaciones y advierte sobre minas, mientras Estados Unidos brinda cobertura naval y aérea a buques que transportan crudo de países árabes.
Autoridades iraníes reportaron este sábado el bombardeo de dos barcos pesqueros por un dron estadounidense al sur de la isla de Qeshm, con varios pescadores heridos. Además, al menos seis buques cisterna resultaron dañados por explosiones en días recientes. El UKMTO registró un ataque con artefactos explosivos colocados por una pequeña embarcación sobre la línea de flotación de un cisterna cerca de Omán.
Desde el Comando Central de Estados Unidos, el almirante Brad Cooper afirmó en un video que sobrevoló la zona y no vio presencia de la Guardia Revolucionaria, sosteniendo que la armada iraní está "completamente hundida".
Para los mercados globales, esta escalada verbal y los incidentes en Ormuz mantienen la prima de riesgo en el petróleo. Cualquier interrupción prolongada del estrecho podría empujar el Brent por encima de los 90 dólares, con impacto directo en la inflación global y en el costo de la energía para los hogares argentinos. La pregunta es si la disuasión anunciada por Jamenei logra congelar la situación o si acelera una nueva ronda de ataques que termine afectando el bolsillo del lector a través de los commodities.