Mercados globales

EEUU e Israel postergan ataques contra Irán hasta después de las elecciones

La tensión en Medio Oriente se mantiene en pausa mientras Washington y Tel Aviv evalúan el impacto político de retomar operaciones militares. Israel vota el domingo 27 y EEUU enfrenta las midterms el 3 de noviembre.

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(Propia)

La decisión de posponer cualquier acción militar contra Irán hasta después de los comicios en Israel y Estados Unidos refleja el peso que tiene la política doméstica en las estrategias de seguridad de ambos países.

Según fuentes consultadas, tanto la administración norteamericana como el gobierno israelí coinciden en que lanzar ataques en las próximas semanas podría alterar el curso de las elecciones del domingo 27 de octubre en Israel y las midterm elections del 3 de noviembre en EEUU. La tensa calma actual en la región se sostiene sobre este cálculo electoral.

Desde el punto de vista económico, el solo rumor de una eventual escalada ya genera movimientos en los mercados. El petróleo Brent subió más de 3% en las últimas sesiones y el oro mantiene su tendencia alcista como activo refugio. Para los inversores argentinos que tienen exposición a commodities o a bonos atados a la energía, estos movimientos no son menores.

El cálculo político en Washington y Tel Aviv

En Estados Unidos, los asesores de la Casa Blanca temen que una nueva ronda de bombardeos sobre territorio iraní pueda movilizar al electorado joven y al ala progresista del Partido Demócrata, además de generar un salto en los precios de la nafta que afecte la percepción económica de los votantes de clase media.

En Israel, el primer ministro y su coalición saben que una operación fallida o que derive en una guerra más amplia podría costarles bancas en la Knesset. Por eso, la orden interna es clara: esperar a que pasen las urnas.

Impacto en los mercados globales y el bolsillo local

Para el inversor argentino, la clave pasa por el petróleo y el dólar. Una escalada post-electoral que involucre directamente a Irán —principal productor de la OPEP+— podría empujar el barril por encima de los 90 dólares con rapidez. Eso se traslada directo al precio de los combustibles y, por arrastre, a la inflación doméstica.

Además, el oro y la plata suelen funcionar como cobertura en estos escenarios. Quienes tienen parte de sus ahorros en CEDears de empresas energéticas o en ETF de commodities ya están monitoreando con atención el desarrollo de la situación.

Escenarios posibles después del 3 de noviembre

Una vez superadas las elecciones de medio término en EEUU, el margen político para actuar se amplía. Si el resultado es favorable para el partido del presidente, la probabilidad de una respuesta militar coordinada contra instalaciones nucleares o proxies iraníes aumenta significativamente.

Los analistas de riesgo país ya incorporan en sus modelos una “prima de conflicto” que se activaría en caso de que las hostilidades se reanuden con intensidad. Eso se vería en el precio de los bonos soberanos de economías emergentes y en una mayor demanda de dólares como refugio global.

Qué mirar en las próximas semanas

  • La evolución del precio del Brent y el WTI.
  • Las declaraciones de funcionarios de Defensa de ambos países después del domingo.
  • El movimiento del oro en onza, que ya opera cerca de máximos del año.

En un país como Argentina, donde la estabilidad cambiaria sigue siendo frágil, cualquier shock externo de energía termina impactando en el tipo de cambio y en el poder adquisitivo. La pausa actual es electoral, no estratégica. Pasadas las urnas, la probabilidad de que la tensión vuelva a escalar es alta.

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