Finanzas personales

Cómo calcular el Impuesto a las Ganancias en tu sueldo: guía práctica y actualizada

Entendé paso a paso cómo se determina el Impuesto a las Ganancias sobre tu salario, qué deducciones podés aplicar y cómo evitar sorpresas en el recibo. Una guía concreta para que sepas exactamente qué te descuentan y por qué.

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Hoja con grilla de renglones vacíos junto a un sobre con billetes
(CC BY 4.0 — libre difusión con atribución a Q Company)

El Impuesto a las Ganancias es uno de los descuentos que más confunde a los trabajadores en relación de dependencia. No es un impuesto fijo: se calcula sobre la renta neta que supera un determinado umbral y, aunque la AFIP hace la mayor parte del trabajo, entender la lógica te permite tomar decisiones concretas sobre tu plata.

A diferencia de lo que muchos creen, no se aplica sobre el sueldo bruto completo. Hay una serie de deducciones, aportes y conceptos que se restan antes de determinar la base imponible. Y en 2026, con la inflación todavía presente aunque más controlada, esos umbrales y escalas se actualizan periódicamente.

¿Qué parte de tu salario está alcanzada por Ganancias?

El impuesto se calcula sobre la "renta neta sujeta a impuesto". Para llegar ahí se parte del sueldo bruto y se restan:

  • Aportes jubilatorios (11%)
  • Obra social y prepaga (3% aprox.)
  • Cuota sindical (si corresponde)
  • Deducción especial por el empleo (el monto más importante que libera de pagar a la mayoría de los salarios medios)
  • Otras deducciones personales (cónyuge, hijos, alquiler, medicina prepaga, etc.)

Una vez restado todo eso, si el resultado supera el mínimo no imponible vigente, ahí recién se aplica el impuesto con sus escalas progresivas.

Las escalas vigentes en 2026

El impuesto es progresivo: pagás más porcentaje cuanto más alto es tu ingreso neto. Las escalas se actualizan por la variación del RIPTE (Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables). Hoy, un trabajador soltero sin hijos empieza a pagar Ganancias cuando su sueldo bruto ronda los $1.800.000 mensuales (números aproximados que varían mes a mes según la actualización).

Las alícuotas van del 5% al 35%. La mayoría de los que pagan están en los primeros tramos (5%, 9% y 12%). Solo los salarios muy altos entran en las escalas superiores.

Cómo hacer el cálculo vos mismo (ejemplo realista)

Supongamos que tenés un sueldo bruto de $2.200.000 mensuales, sos soltero, alquilás y tenés una prepaga.

  1. Partís del bruto: $2.200.000
  2. Restás aportes previsionales (11%): -$242.000
  3. Restás obra social (3%): -$66.000
  4. Aplicás la deducción especial (actualizada): -$1.400.000 (aprox.)
  5. Sumás otras deducciones (alquiler hasta 40% del mínimo no imponible y prepaga): -$350.000

Base imponible aproximada: $142.000

Sobre esa base aplicás las escalas. En este caso, con la deducción especial y el alquiler, probablemente termines pagando muy poco o nada de Ganancias. Ahí está la clave: las deducciones bien usadas pueden bajarte el impuesto drásticamente.

Las deducciones que más rinden en la práctica

  • Alquiler: podés deducir hasta el 40% del mínimo no imponible si el contrato está a tu nombre y registrado.
  • Gastos médicos y prepaga: todo lo que no te reintegre la obra social es deducible.
  • Hijos: cada hijo menor de 18 años (o hasta 25 si estudia) te da una deducción importante.
  • Cónyuge: si no trabaja o tiene ingresos bajos.
  • Seguro de vida y ahorro: dentro de ciertos límites.
  • Donaciones: a entidades sin fines de lucro, con tope.

La deducción especial por el empleo es la que más alivia a los asalariados medios y altos. Es un monto fijo grande que se actualiza con el RIPTE y que muchas veces hace que gente con sueldos de hasta $1.700.000-$1.900.000 no pague nada.

Errores comunes que te hacen pagar de más

Muchos no informan a su empleador las deducciones personales. Si no cargás en el sistema de la empresa que alquilás o que tenés hijos, la liquidación se hace sin esas deducciones y terminás pagando Ganancias que después tenés que pedir por devolución.

Otro error frecuente es no presentar el Formulario 572 correctamente antes de fin de año. Ese formulario es donde declarás todas las deducciones y cargas de familia. Si lo hacés tarde, el ajuste te llega en el año siguiente.

Qué podés hacer hoy para optimizar

  1. Revisá tu último recibo de sueldo y fijate qué monto figura como "base para Ganancias".
  2. Entrá al portal de AFIP con tu clave fiscal y mirá el SIRAD (Sistema de Rentas Anuales de Dependientes).
  3. Cargá o actualizá el Formulario 572 antes de octubre si todavía no lo hiciste.
  4. Si alquilás, asegurate de que el contrato esté registrado en la AFIP. Sin eso no podés deducir.
  5. Calculá con una planilla simple cuánto estarías pagando si optimizás todas las deducciones. La diferencia puede ser de decenas de miles de pesos por mes.

Cuando conviene hacer el cálculo anual

Si tenés ingresos variables (comisiones, bonos, horas extras), es clave mirar el panorama anual. A veces conviene pedir que te retengan un poco más durante el año para evitar una boleta grande en la devolución o, al revés, ajustar para no dejar plata inmovilizada.

El Impuesto a las Ganancias en el salario no tiene que ser una caja negra. Una vez que entendés cómo se arma la cuenta, podés tomar decisiones concretas: si conviene alquilar en lugar de comprar, si vale la pena aportar más a una prepaga, o simplemente cuánto te está quedando realmente de tu sueldo.

La matemática no perdona, pero tampoco es tan complicada. Con los números sobre la mesa, la mayor parte de los trabajadores puede bajar su carga tributaria de forma legal y transparente.

No se trata de evadir, se trata de no pagar de más por desconocimiento. Y en un país donde el sueldo ya viene bastante apretado, cada peso que logres mantener en el bolsillo cuenta.

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