Economía

Reforma del BCRA: ex aliado de Milei advierte sobre riesgos de discrecionalidad

Mariano Fernández, economista y ex amigo de Javier Milei, criticó el proyecto de reforma del Banco Central por sus puntos grises y pidió reglas claras que limiten la discrecionalidad, más debate técnico y un acuerdo entre oficialismo y oposición.

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Fachada de piedra con columnas del Banco Central de la República Argentina
(CC BY 4.0 — libre difusión con atribución a Q Company)

El economista Mariano Fernández, quien hasta hace poco formaba parte del círculo cercano a Javier Milei, expresó duras críticas al proyecto de reforma del Banco Central que impulsa el oficialismo. En una entrevista, advirtió sobre los “puntos grises” del texto y reclamó que se establezcan reglas claras que limiten la discrecionalidad de las autoridades monetarias.

Fernández, que acompañó al presidente durante la campaña y los primeros meses de gestión, sostiene que una reforma tan importante como la del BCRA no puede avanzar sin un debate técnico profundo ni sin buscar algún nivel de consenso con la oposición. “Hay que construir reglas que reduzcan la discrecionalidad y que sean duraderas en el tiempo”, señaló.

¿Qué cuestiona el ex aliado de Milei?

El principal reparo del economista apunta a la falta de límites claros en las facultades que se le otorgan al futuro directorio del Central. Según Fernández, sin restricciones explícitas, el riesgo es que la institución termine operando con el mismo grado de arbitrariedad que se critica de gestiones anteriores. “Si no fijamos reglas de juego claras, estaremos repitiendo los mismos errores de siempre”, afirmó.

Además, cuestionó que el proyecto se esté impulsando con prisa y sin suficiente discusión entre especialistas. Reclamó que tanto el oficialismo como los bloques opositores con vocación de diálogo se sienten a negociar los puntos centrales de la reforma. Para Fernández, una ley de esta magnitud debería trascender el cortoplacismo político y sentar las bases de un esquema monetario más estable.

Impacto en el bolsillo y las expectativas

Desde la perspectiva de los lectores, una reforma mal diseñada del BCRA puede tener consecuencias directas. Si el nuevo marco legal no logra generar confianza, la inflación puede mantenerse alta y el dólar seguir presionado. Eso se traduce en salarios que pierden poder de compra, ahorros que se licuan más rápido y decisiones de consumo o inversión cada vez más complicadas.

“La gente no come inflación ni discrecionalidad”, sintetizó Fernández en tono directo. Su advertencia es clara: sin reglas que limiten la capacidad de las autoridades para intervenir de manera arbitraria, el mercado seguirá exigiendo una prima de riesgo elevada, lo que termina encareciendo el crédito y complicando la vida de familias y PyMEs.

Un llamado al acuerdo político

El ex funcionario y ex amigo de Milei insistió en que la reforma no debe ser un proyecto de una sola fuerza. “Hace falta un acuerdo amplio, al menos entre quienes queremos estabilizar la economía”, dijo. Según su visión, solo con reglas institucionales sólidas y previsibles Argentina podrá salir del ciclo de crisis recurrentes.

El planteo de Fernández cobra especial relevancia en un contexto donde el Gobierno busca avanzar con cambios profundos en el esquema monetario y cambiario. Sus críticas no provienen de un opositor tradicional, sino de alguien que compartió la trinchera liberal hasta hace poco. Eso le da peso a su llamado a una mayor discusión técnica y a la construcción de consensos. Desde una mirada productiva, es evidente que sin un Banco Central con reglas claras y predecibles, la industria y el empleo seguirán sufriendo la volatilidad cambiaria y la inflación crónica. El desafío es lograr que esta reforma no sea solo un cambio de nombres, sino un verdadero punto de inflexión hacia una política monetaria que priorice la estabilidad con desarrollo.

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