Economía

Estabilidad de precios vs competitividad industrial: el debate que domina la agenda económica

En Ronda de Economistas analizaron la tensión entre bajar la inflación y evitar un dólar atrasado que castiga al sector industrial. Las prioridades del programa económico siguen abiertas.

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El Índices de Tipo de Cambio Multilateral de Argentina
(CC BY-SA 4.0)

El debate sobre qué debe priorizar el programa económico argentino volvió a tomar fuerza. En la última edición de Ronda de Economistas (RDEco) de +Perfil, Gonzalo Carrera, Santiago Llull y Matías Wilson pusieron sobre la mesa la clásica tensión entre estabilidad de precios y competitividad industrial.

El punto central fue el nivel del tipo de cambio real. Varios participantes señalaron que el crawling peg actual está generando un atraso cambiario que ya se siente en el sector industrial. Las exportaciones manufactureras pierden rentabilidad y las importaciones se abaratan artificialmente, afectando la producción local.

Desde la mirada de los mercados, sin embargo, bajar la inflación sigue siendo la condición indispensable para cualquier crecimiento sostenible. Un dólar que se atrase demasiado puede resolverse con una corrección brusca, pero eso volvería a licuar los salarios reales y complicaría la desaceleración inflacionaria.

"La pregunta es si el BCRA puede sostener la actual velocidad de crawling sin que la brecha se vuelva a abrir o sin que las reservas sigan bajo presión", sintetizó uno de los panelistas. El consenso fue que el programa actual logra bajar la inflación pero a costa de la competitividad del sector transable.

El desafío fiscal también estuvo presente. Sin superávit primario consistente, cualquier intento de recomponer competitividad vía tipo de cambio se vuelve insostenible. La emisión para pagar intereses o para intervenir en el mercado cambiario terminaría siendo inflacionaria.

Para el ahorrista y el inversor, este debate no es abstracto. Un dólar atrasado incentiva la demanda de divisas y pone en duda la sostenibilidad de los rendimientos de los instrumentos en pesos. Quien hoy elige un plazo fijo o un FCI en pesos está apostando a que la estabilidad se consolide antes de que el atraso cambiario fuerce una corrección.

Los economistas coincidieron en que no hay solución mágica. La competitividad genuina requiere mejoras de productividad, apertura comercial selectiva y reglas estables, no solo un tipo de cambio más alto. Pero también advirtieron que seguir atrasando el dólar mucho tiempo genera distorsiones que después se pagan caras.

El programa económico enfrenta así una encrucijada clásica argentina: bajar la inflación sin matar la producción, y recomponer competitividad sin desatar una nueva espiral de precios. Los próximos meses dirán si el equilibrio encontrado es sostenible o si será necesario ajustar uno de los dos ejes.

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