Economía

El gasto en Vialidad bajo Milei es el más bajo desde 2002: qué significa para tu bolsillo

La inversión de Vialidad Nacional cayó más del 70% en la gestión libertaria. Analizamos cómo afecta esto a las rutas, el costo de los viajes y el impacto en precios y logística que pagamos todos los argentinos.

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El gasto en Vialidad bajo Milei es el más bajo desde 2002: qué significa para tu bolsillo
Perfil — Economía

La Dirección Nacional de Vialidad bajo la gestión de Javier Milei registra el gasto más bajo desde la crisis de 2002, con una caída superior al 70% en inversión real. Según datos oficiales que destapó Perfil, el organismo acumula fondos que no ejecuta, lo que generó críticas fuertes en el Congreso y hasta pedidos de interpelación al ministro Luis Caputo.

Desde la perspectiva del bolsillo, esto tiene consecuencias concretas. Las rutas en peor estado aumentan los costos de transporte de mercaderías, lo que termina traduciéndose en precios más altos en la góndola. Un camión que viaja por caminos con baches consume más combustible, gasta más en neumáticos y demora más tiempo. Todo eso lo pagamos vos y yo cuando compramos alimentos, combustibles o cualquier producto que se mueve por carretera.

La diputada Marina Salzmann pidió interpelar a Caputo y advirtió que postergar las obras puede terminar saliendo más caro: “vamos a pagar tres veces los arreglos”, dijo. Por su parte, La Rioja se sumó como querellante a la denuncia penal presentada por Victoria Tolosa Paz por supuesto desvío de fondos. Más allá de la pulseada política, el dato duro es que la inversión real en infraestructura vial está en mínimos históricos.

¿Qué implica esto para tus finanzas personales?

Si sos transportista, remisero o tenés un auto que usás mucho, el deterioro de las rutas ya te está comiendo el presupuesto en nafta y mantenimiento. Según estimaciones del sector, un mal estado de las carreteras puede elevar el costo operativo de un camión entre 15% y 25%. Ese costo se traslada a precios finales.

Para el ahorrista común, es otro recordatorio de que la macro y la infraestructura terminan impactando el día a día. Cuando el Estado recorta fuerte en obras públicas para lograr superávit, el alivio fiscal de hoy puede convertirse en mayor inflación logística mañana. No es gratis.

Las opciones que tenés como ciudadano común

  • Controlá tus gastos de movilidad: si viajás mucho por ruta, priorizá autos con bajo consumo y mantenelos al día. Un neumático reventado en un pozo puede arruinarte el presupuesto mensual.
  • Pensá en el costo de oportunidad: el superávit primario se celebra, pero si no se invierte en infraestructura productiva, el crecimiento futuro se ve limitado. Eso afecta empleo, salarios reales y tu capacidad de ahorrar a largo plazo.
  • Exigí eficiencia: más que discutir si hay que gastar más o menos, la clave pasa por que lo poco que se gaste se ejecute bien y sin pérdida.

La matemática no perdona: postergar mantenimiento de rutas es como no hacerle service al auto para “ahorrar”. Al principio parece que te sobra plata, pero después viene la cuenta grande. En un país donde la logística representa una parte importante de los costos finales, un Vialidad que gasta como en 2002 no es neutro para tu bolsillo.

El Gobierno apuesta a que con menos gasto público se ordena la economía y luego vendrá la inversión privada. Veremos si ese camino se verifica. Mientras tanto, los que movemos mercadería o viajamos por las rutas argentinas ya estamos pagando el costo de esa estrategia en combustible, tiempo y precios más altos.

Fuente: Perfil

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