RDE: qué alternativas miran los especialistas para diversificar entre bonos, acciones y commodities
En un mercado volátil, analistas recomiendan no concentrarse solo en bonos soberanos o dólar. Acciones ligadas a IA, commodities como cobre y oro, y ETF surgen como opciones para equilibrar riesgo y aprovechar ciclos.
La volatilidad sigue siendo la marca registrada de los activos argentinos. En ese contexto, los especialistas consultados coinciden en que poner todo en bonos soberanos o en dólar no es la estrategia más prudente. La diversificación aparece como el concepto clave para proteger el poder adquisitivo sin exponerse de más a un solo tipo de riesgo.
Alejandro Bianchi, CEO de Asesor de Inversiones, fue claro: “También hay que diversificar la cartera, no todo en el AL35, irse de lleno a dólar”. Aunque los bonos siguen siendo una pieza central para muchos portafolios, el ejecutivo advirtió que una concentración excesiva puede volverse contraproducente si el escenario macro cambia de rumbo.
Las acciones como componente de diversificación
Pese a su mayor volatilidad, las acciones pueden reducir el riesgo total de una cartera cuando se combinan con otros activos. Bianchi señaló que los fondos vinculados al índice Merval, que atravesó una corrección en las últimas semanas, ofrecen una vía de acceso más sencilla para quienes no quieren elegir papeles individuales.
Dentro del mercado accionario, uno de los temas que más atención genera es el de la inteligencia artificial. Tras el fuerte rally del primer tramo del año y la posterior corrección, Bianchi ve oportunidades para la segunda mitad de 2026. “Ahí empieza a haber también nuevas oportunidades de vuelta a subirse a la ola de la inteligencia artificial”, dijo. El especialista aclaró que, por ahora, prefiere hablar de “boom” más que de burbuja, ya que no se observa aún una desconexión grave entre valuaciones y fundamentos de las empresas.
Commodities: ciclos y oportunidades ligadas a la IA
Vanesa Plaza, educadora financiera, amplió el abanico hacia los commodities. Recordó que estos activos se mueven en ciclos claros de expansión y corrección, y que la expansión de la inteligencia artificial está aumentando la demanda de recursos físicos. Plata, cobre, uranio y hasta electricidad aparecen en su radar como elementos que podrían ganar relevancia por la infraestructura que requiere la IA.
Incluso el agua fue mencionada como un recurso estratégico: los centros de datos necesitan enormes cantidades para refrigeración. “En algún momento vamos a necesitar agua, y la IA necesita para enfriar también agua”, graficó Plaza. El oro, clásico refugio, sigue siendo una alternativa de cobertura, aunque la especialista recomendó mantener una participación moderada en materias primas por su inherente volatilidad.
ETF y CEDEARs para repartir riesgo
Para quienes prefieren no seleccionar acciones individuales, tanto Bianchi como Plaza coincidieron en señalar a los ETF como herramienta ideal. Estos instrumentos permiten distribuir la exposición entre distintas empresas y sectores. En el mercado local se accede a muchos de ellos a través de CEDEARs, lo que simplifica la operatoria para el inversor argentino.
De esta forma, un ahorrista que quiera apostar al desarrollo de la inteligencia artificial puede repartir su capital entre varias compañías del sector sin depender del resultado de una sola. Lo mismo aplica para exposición a commodities o a otros temas globales.
La regla de oro: perfil de riesgo y ciclos de mercado
La conclusión de ambos especialistas es coincidente: no existe una única alternativa ganadora. La clave pasa por construir carteras diversificadas, respetar el propio perfil de riesgo y entender los ciclos por los que atraviesa cada clase de activo. En un año marcado por incertidumbre cambiaria y fiscal, mirar más allá del dólar y los bonos soberanos parece, para muchos analistas, una decisión cada vez más necesaria.
En términos prácticos, esto significa revisar periódicamente la composición del portafolio, considerar una porción en acciones o ETF temáticos y mantener algo de exposición a commodities sin exagerar. Como siempre, la diversificación no elimina el riesgo, pero sí ayuda a gestionarlo mejor.