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Mette-Marit, la reina consorte de Noruega: problemas de salud, vínculo con Epstein y un hijo con causas

La esposa del rey Harald V enfrenta un cuadro médico complejo, un pasado vinculado al caso Epstein y las complicaciones legales de su hijo Marius. Una mirada a la intimidad turbulenta de la realeza noruega.

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Mette-Marit, la reina consorte de Noruega: problemas de salud, vínculo con Epstein y un hijo con causas
Ámbito — Mundo

La corona noruega ha tenido que lidiar en los últimos años con una combinación de problemas médicos, escándalos y cuestiones familiares que giran alrededor de la reina consorte Mette-Marit. Aunque su historia de amor con el entonces príncipe Haakon fue vista como un soplo de modernidad, el paso del tiempo trajo desafíos que la opinión pública sigue escrutando.

Mette-Marit Tjessem Høiby conoció al heredero al trono a fines de los 90. La relación enfrentó fuertes resistencias tanto dentro de la Casa Real como en la opinión pública noruega, dada su procedencia de una familia común y un pasado que incluía fiestas y un hijo de una relación anterior. Sin embargo, la pareja se casó en 2001 y ella se preparó intensamente para su rol, obteniendo títulos universitarios y especializándose en temas de desarrollo sostenible, salud pública y derechos humanos.

En los últimos años, su salud se convirtió en el foco de atención. La reina consorte fue diagnosticada con fibrosis pulmonar crónica, una enfermedad que afecta su capacidad respiratoria y que la obliga a reducir su agenda oficial. Los comunicados del palacio indican que el cuadro es estable, pero requiere controles periódicos y limita sus desplazamientos. Este problema de salud se suma a otros episodios que la Corona ha manejado con discreción.

Otro capítulo que reaparece cada tanto es su vínculo con Jeffrey Epstein. Mette-Marit formó parte de un grupo de invitados a eventos en los que participó el financista estadounidense, condenado por delitos sexuales. Según la información disponible, el contacto fue superficial y previo a que se conocieran públicamente los crímenes de Epstein, pero la sola mención genera titulares cada vez que el caso vuelve a la agenda. La Casa Real noruega siempre ha negado cualquier relación cercana o conocimiento de las actividades ilícitas.

A esto se agrega la situación de su hijo Marius Borg Høiby, fruto de su relación anterior. El joven ha estado involucrado en varias causas penales en Noruega, principalmente relacionadas con violencia doméstica y posesión de sustancias. En los últimos meses los medios locales han informado sobre nuevas investigaciones que lo tienen como protagonista, lo que genera presión adicional sobre la familia real. Marius nunca ha tenido título oficial ni rol institucional, pero su conducta afecta la imagen de la institución.

Pese a todo, Mette-Marit ha logrado consolidar un rol propio dentro de la monarquía noruega. Se la reconoce por su trabajo en temas sociales, su cercanía con la gente y su esfuerzo por modernizar la imagen de la Corona. Sin embargo, la combinación de sus problemas de salud, el eco del caso Epstein y las dificultades legales de su hijo muestran que la vida dentro de la realeza está lejos de ser solo protocolo y glamour.

La pareja real, junto al rey Harald V, continúa cumpliendo con sus obligaciones institucionales, aunque con una agenda más acotada por las condiciones médicas de la reina consorte. En un país donde la monarquía goza de alto apoyo popular, estos temas personales siguen siendo materia de debate en los medios y en las redes.

Fuente: Ámbito

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