Bienvenidos a Semanario Analisis Digital
puntos
13/04/2005 -  tiempo  4' 55" - 14025 Visitas Por Andrés Klipphan Prólogo I
Click para Ampliar
Andrés Klipphan, periodista capitalino.
Daniel Enz, el autor de esta impecable investigación, es una prueba que el mejor periodismo hay que buscarlo fuera de las fronteras de la Capital Federal y la provincia de Buenos Aires. Este trabajo, y sus antecesores -Rebeldes y ejecutores, Código de fuego y El día del juicio- son una prueba irrefutable de ellos. Daniel Enz, el autor de esta impecable investigación, es una prueba que el mejor periodismo hay que buscarlo fuera de las fronteras de la Capital Federal y la provincia de Buenos Aires. Este trabajo, y sus antecesores -Rebeldes y ejecutores, Código de fuego y El día del juicio- son una prueba irrefutable de ellos.

Basta leer la revista Análisis que dirige hace ya casi 15 años, o escuchar sus comentarios en radio y televisión para comprobar que Enz no se casa con nadie. Y ese es un problema que han padecido los distintos gobiernos de Entre Ríos y Santa Fe. También lo sufrieron oscuros legisladores, ministros y supuestos administradores de justicia.

Sus profundas pesquisas dejaron al descubierto que la división democrática de poderes no existe cuando priman los negociados y las cofradías armadas para enriquecerse desde la función pública y al margen de la ley.

La obligación ciudadana de Enz de informar sin pelos en la lengua, lo llevó a padecer todo tipo de persecuciones: desde amenazas físicas hasta económicas. Pero ni las intimidaciones lanzadas desde las sombras, ni el ahogo financiero al que fueron sometidos sus emprendimientos, consiguieron amordazarlo. Un hecho que enfureció y enloquece a los poderosos de ayer y de hoy, y llena de gratificante envidia a los colegas que lo queremos y admiramos.

No recuerdo la fecha exacta en que conocía a Daniel. En cambio, tengo presente que su nombre surgió de boca de uno de los secretarios de redacción del diario Página/12. Eran mediados de la década del ’90 y él, desde el semanario Análisis, no paraba de revelar la trama corrupta que se escondía detrás de diputados y senadores que oficiaban de laderos entrerrianos del entonces Presidente de la Nación Carlos Saúl Menem.

Esas investigaciones terminaron en la portada de los periódicos de mayor tirada del país. También expuestas ante las cámaras de prestigiosos programas políticos de alcance nacional.

A lo largo de esos años, Daniel no se tomó respiro. Trabaja a sol y sombra.
Su familia padece esa perseverancia. Daniel no para ni en vacaciones. Y los funcionarios lo saben: cuando su olfato de perro de presa le indica que algo huele mal en su Comarca, dejará todo para descubrir la verdad.

Escribo estas líneas en marzo de 2005. Plena administración del presidente Néstor Kirchner y de la gobernación entrerriana de Jorge Busti, uno de sus aliados políticos. Por esta fecha, prestigiosas asociaciones internacionales sostienen, a través de sus evaluaciones, que la libertad de prensa está limitada en el país.

Lo mismo han denunciado reputados periodistas. Más aún, la revista de noticias de mayor tirada nacional, hace de esa supuesta coacción a la libre expresión, un verdadero caballito de batalla.

La irregular distribución de la pauta publicitaria oficial sería el medio utilizado para acallar a las voces críticas. O para usarla como zanahoria delante del carro de los “medios oficialistas” que verían engordar sus finanzas con la dádiva publicitaria.

En estos meses donde parece dar buen rating y dudoso prestigio colgarse la chapa de periodista perseguido con la mordaza oficial, Daniel Enz demuestra, a través de la puntillosa investigación sobre el secuestro de Fernanda Aguirre, que cuando existe una verdadera y sincera voluntad de informar, todo queda reducido al terreno de las opiniones y las discusiones estériles entre un reducido grupo de periodistas.

A lo largo de este, su cuarto libro, Daniel demuestra que la prensa debe preocuparse menos en discutir si es o no recibida en el seno del poder para ser agraciado con información de Palacio y arremangarse más los pantalones, meter las patas en el barro y salir a buscar la información en la calle.

Durante la investigación que lo llevó a Rodolfo Walsh, a escribir “Operación masacre”, esa formidable investigación periodística, sobre los fusilamientos clandestinos de José León Suárez en 1956, Walsh estaba en un café de La Plata “una noche asfixiante de verano, frente a un vaso de cerveza” cuando un hombre se le acercó y le dio la primera pista al decirle: “Hay un fusilado que vive”. El periodista no estaba fumando un pucho en la Casa de Gobierno esperando que le acercaran un dossier con supuestos datos confidenciales. Se encontraba en el centro de la escena.

En los meses siguientes, puso en riesgo su vida hasta llegar a desnudar la verdad: civiles masacrados por la Policía Bonaerense en cumplimiento de la ley marcial promulgada después que fueran arrestados.

Como nos enseñó Rodolfo Walsh, en la libreta de apuntes de Daniel Enz no figuran las prioridades de las grandes empresas, ni priman los intereses de los políticos de turno.

En la primera página de su anotador están escritas a fuego las preguntas básicas del periodismo: ¿quién?, ¿cómo?, ¿cuándo?, ¿dónde? y ¿por qué? El lector que tuvo la paciencia de llegar hasta estas últimas líneas, y se dispone a dar vuelta esta hoja para sumergirse en la lectura del primer capítulo de este libro, debe saber que en las páginas que siguen encontraran la respuesta a cada uno de esos interrogantes, es decir, periodismo de investigación en su más pura expresión. Y eso, en los tiempos que corren, no es poca cosa.


Andrés Klipphan
Buenos Aires, marzo de 2005.
Enviar Imprimir
ULTIMA EDICIÓN
Servicios
Envianos
tu noticia
Las mas leídas
Analisis Digital | Director | Denuncias | Contáctenos |  Pagina de Inicio |  Agregar a Favoritos |